Las radiografías son un método muy eficaz para realizar un diagnóstico correcto, pero tienen efectos nocivos.
Con la radiografía digital se reduce la dosis del tiempo de exposición. Un 75% menos de radiación que la convencional ya que la placa receptora es mucho más sensible y se procesa digitalmente.
También protege el medio ambiente al no tener que utilizar líquidos de revelado y fijación que se emplean con las placas tradicionales, que son muy contaminantes.