Se aplica peróxido de hidrógeno o peróxido de carbamida que es una sustancia blanqueadora que se activa mediante una luz y penetra en los poros del diente blanqueando progresivamente el mismo.
Es un tratamiento no agresivo por lo que se puede realizar de forma periódica. Si se produjera sensibilidad dental, se detiene el tratamiento, no obstante hay productos que ayudan a disminuirla. Es un tratamiento duradero.
Existen dos tipos de blanqueamiento, en casa y en la consulta.
Es un tratamiento sencillo e inocuo pero siempre hay que acudir a la consulta para valorar la conveniencia de realizarse un blanqueamiento ya que ciertas personas, como los niños y las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, no pueden ser tratadas.